¿Alguna vez les ha pasado que llegan solas a un bar porque están esperando a alguien que aún no llega y fijo llega un tipo que se acaba de quitar la argolla para que no veas que está casado y saca su voz de seductor y te dice, «¡Hola! ¿cómo te llamas? ¿puedo invitarte a un trago?»?
Y uno piensa, ¿Tanta cara de necesitada tengo? y le dan ganas de responder, ¿Por qué no invitas a tu esposa?, pero claro nos da miedo ser muy groseras porque obviamente no sabemos quién diablos es el tipo, entonces le contestamos, «No gracias, estoy esperando a alguien».
Pero resulta que a ese alguien justo ese día le dio por ser incumplido y el tipo aquel te mira toda la noche como diciendo, dónde diablos está a quien espera o pensando que te dejaron plantada.
Cuando por fin llega el alguien, que normalmente es tu mejor amiga que te va a contar su pelea con su actual novio, el tipo ira con cara como ahh es que es lesbiana.
Pues NO mis queridos amigos, les informamos que las mujeres podemos salir perfectamente con otras mujeres sin necesidad de que nos gusten o que queramos acostarnos con ellas, entre nosotras existe la amistad verdadera y desinteresada, no como la que se da entre un hombre y una mujer donde el man siempre, siempre va a tener intenciones de comérselo a uno a no ser que sea Gay.